Así como me acuerdo....
Yo nací en una familia rica. No tuve que esforzarme muy fuerte, y sin embargo, en mi juventud, he mantenido mi fe a un anhelo.
Que algún día, Yo tocaría muchas vidas y satisfaría sus más escondidos anhelos. Que ellos puedan ser más grandiosos que ellos mismos. Que algún día, yo tendría que buscarlos en muchas subidas y lugares.
Tendría Yo que viajar. Esto, mis iniciales mentores me lo predijeron, que iba a ser un maestro con el deseo de enseñar y que cruzaría las longitudes y amplitudes de muchas tierras a compartir.
Aunque, temprano en mi vida he estudiado para prepararme, aunque pude haber sido un niño ordinario quien jugo con juguetes, en cambio...
Camine hacia los corazones de mis mentores de que me prepararía para cumplir con los anhelos de mis futuros amigos, estudiantes y discípulos.
Pude haber jugado con arena en la playa y con juguetes de madera.
Hice muy poco de eso. En cambio...
Toque los libros y busque en ellos la sabiduría de lo viejo. Extraje las enseñanzas antiguas en los secretos del espíritu. Que pudiese yo aprender a tocar la sabiduría escondida de la vida.
En vez de juegos en la calle y caminatas en las playas con mis amigos de niñez, me senté y espere en la guía de mis tutores, que pudiese aprender la naturaleza de la energía, que en el futuro pudiese aprender a tocar otras almas.
Aprendí a sanar tempranamente.
Yo practiqué.
Creciendo más adulto me dedique. Mis lecturas se convirtieron más profundas, Me senté en meditación. Resé e invoque. Yo tuve esperanza y suplique a Dios. Implore a mis Maestros internos para que me entrenaran más profundamente. Leí más y experimente. Preserve y medite más y más.
El señor me ha bendecido con prosperidad y talento en los negocios. Yo habría podido perseguir al dinero. Habría podido permanecer en la casa manteniéndome en la compañía de la mujer y los niños ella tuvo. Pero no lo hice. En cambio, hice de mi cuerpo el templo de mi alquimia encubierta.
Estudie acerca de energía y como transforma la vida ordinaria en grandeza. Hice el fuego en mí quemarse, hasta que se convirtió en una flema. Yo era una mariposa dispuesta a quemarse para tener maestría en el fuego del Kundalini. Pude haber escogido ser un hombre ordinario.
Yo quería prepararme, para que cuando te encontrara, podría compartir contigo la promesa que hice mucho antes de que nacieras, cuando el tiempo no se ha movido.
Cuando estábamos juntos en Una Luz. Que yo te traería a la Luz más Grande.
Que tus manos así como las mías traerán vida y alegría a otros. Tu tocar quitara dolores y sufrimientos, asi como mi tocar. Que tú puedas elevar a otros, en la misma manera que yo elevo a otros hacia el amor de la Unidad.
Tus sombras quitaran la oscuridad, así como mi luz ha quitado la oscuridad en la que tú te envolviste antes. Que tú te convirtieras en alguien especial en los ojos de muchos y un líder de hombres y mujeres donde quiera que estés.
Esto Yo lo Prometo...
Creare un camino para ti, lleno de luz, unido con Amor, fusionado con poder. Que tu te sientas bien internamente. En lo que te habrías dado cuenta entonces: Que somos ambos Hijos e Hijas de lo Más Alto.
Om Shanti Shanti Om.

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